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martes, 21 de julio de 2015




 Capitulo 1. Edén
pase mi cumpleaños numero dieciocho manejando de la ciudad de New York a Edén, Míchigan, para que mi madre pudiese morir en la ciudad que nació. Quien mil ciento noventa y nueve kilomenrros de asfalto, sabiendo que cada señal que pasabamos me llevaba mas cerca, al que sin lugar a duda, sería el peor día de mi vida.
En lo que respecta a los cumpleaños no lo recomendaría.
Maneje todo el camino. Mi madre estaba muy enferma para estarse despierta por mucho tiempo. Maneje solo, pero no me importo. Me tomo dos dias, y dos horas después de que cruzamos el punte de la península superior de Míchigan, ella se veía exhausta y rígida por estar en el coche durante tanto tiempo, y si yo nunca veía un tramo de carretera de nuevo, seria demasiado pronto.
- Lali, detente aquí.
Le di a mi madre una extraña mirada, pero encendí la luz intermitente de todas formas.
- No se supone que tomemos una salida hasta dentro de cinco kilómetros.
- Lo se. Quiero mostrarte algo.
Suspirando interiormente, hice lo que ella dijo. Ella ya tenia los días contados y las probabilidades de que ella tuviese un día extra eran mínimas.
Había pinos por todos lados, altos y amenazantes. No vida señales, ni marcadores de kilómetros, nada mas que arboles y un camino sucio. Ocho kilómetros después comencé a preocuparme.
- Estas segura de que es el camino correcto?
- Claro que estoy segura- Ella apoyo su frente contra la ventana, y su voz era tan suave y rota que apenas si podía entender- Falta solo un kilómetro y medio mas o menos.
- Que es?
- Ya veras.
Después de un kilómetro y medio, la cerca comenzó, y se extendía por un lado del camino, tan alta y gruesa que era imposible ver lo que estaba del otro lado, y debieron ser otros tres kilómetros antes de que saliéramos en un ángulo texto, formando una especie de linea divisora. Toso el tiempo que manejamos mi madre se quedo viendo la ventaba, embelesada.
- Esto es todo? - No quise sonar cortante, pero mama no pareció notarlo.
- Claro que no es todo... Voltea a la izquierda aquí, cariño.
Hice como me dijo, guiando el coche alrededor de la esquina.
- Es agradable y todo- Dije con cuidado no queriendo molestarla- pero solo es una cerca, no deberíamos encontrar una casa y....
- Aquí! - El entusiasmos en su voz me sorprendió- Justo allí!
Estirando el cuello, vi de lo que ella estaba hablando. Situado en el centro de la cerca había una puerta de hierro forjado, y entre mas nos acercábamos mas parecía crecer. No era solo yo... La puerta era monstruosa. No estaba allí para verse bonita. Estaba allí para asustar fuertemente a cualquiera que pensara en abrirla.
Yo desacelere parando frente a esta, tratando de ver entre las barras, pero todo lo que podía ver eran arboles. La tierra parecía sumergirse en la distancia, pero no importaba cuanto estirará el cuello, no podía ver mas allá.
- No es hermoso?- Su voz era alegra, llena de luz y, por un momento, parecía su vieja yo. Sentí su mano deslizarse junto con la mía y la aprete tanto como me atrevía- Es la entrada a la Mansión Edén.
- Se ve... Grande- dije, con tanto entusiasmo como me fue posible. No tuve mucho éxito - Has estado alguna vez dentro?
Era una pregunta inocente, pero la mirada que ella me dio me hizo sentir como si la respuesta fuera bastante obvia, que incluso aunque nunca hubiese escuchado de este lugar, debía ser muy obvio.
Un momento después ella parpadeo, y esa mirada desapareció.
- No en mucho tiempo- dije ella vacía mente, me mordí el labio, arrepintiéndome por lo que sea que hubiese hecho para romper la magia- Lo siento La solo quería verlo, deberíamos continuar.
Ella soltó mi mano, y de repente estuve muy consciente de cuan fresco estaba el viento contra mi mano. cuando presione el acelerador, deslice mi mano devuelta a la de ella, no queriendo dejarla ir aun. Ella no dijo nada, y cuando me volví a verla, ella estaba descansando su frente contra el vidrio una vez mas.
A ochocientos metros de camino, paso. En un momento el camino estaba vacío y al otro una vaca estaba a no mas de cuatro metros y medio frente a nosotras, bloqueando el camino.
Presione los frenos y gire el volante, el coche giro en un círculo completo, arrojando mi cuerpo haciendo un lado. Mi cabeza se golpeo contra el vidrio mientras luchaba por mantener el control del coche, pero era inútil, puede haber estado intentando volar por lo bien que lo estaba haciendo.
Paramos milagrosamente saltándonos una linea de arboles. Mi pulso se acelero, y tome grandes bocanadas de aire, intentando calmarme.
- Mama? - Dije frenéticamente.
A mi lado, ella sacudió la cabeza.
- Estoy bien, que sucedió?
- Había una....- me derive concentrándome de nuevo en el camino. La vaca se había ido, confundida mire el espejo retrovisor y vi una figura parada en medio del camino, un chico de cabello oscuro alrededor de mi edad usando un abrigo negro que se movía con la brisa, función el ceño y me voltee para intentar obtener una vista adecuada de la ventana trasera, pero el se había ido.
Lo había imaginado entonces? Hice un mueca y me frote la cabeza. No había imaginado esa parte.
- nada- dije temblando- solo he estado manejando bastante, eso es todo, lo siento.- Mientras encendía con cuidado el coche para avanzar, mire hacia el espejo retrovisor una vez mas. La cerca y el camino estaban vacíos. Me aferre al volante con fuerza con un mano y con la otra agarre la de ella, inútilmente intentando olvidar la imagen de ese chico que ahora quemaba en mi cerebro.
.*.*.*.*.-.*.*.*.*.*.* ..*.*.*.*.*.*.*.*.**.*..**.
El techo de mi habitación tenía una fuga, el agente inmobiliario que nos vendió la casa, sin haberla visto, había jurado que no había nada malo con ella, pero aparentemente ese idiota había mentido.
Todo lo que hice cuando llegamos puedes empacar las cosas esenciales que necesitamos para pasar la noche, incluyendo una olla para recoger el agua que goteaba, no habíamos traído mucho, sólo lo que entrará en el auto, y ya tenía arreglado un conjunto de muebles de segunda mano que serían entregados en la casa.
Incluso si mi madre no estuviese muriendo, estaba segura de qué sería miserable aquí. los vecinos más cercanos estaban a un kilómetro y media de camino, todo el lugar olía como a naturaleza y no había nadie que repartirá pizza en el pequeño pueblo de edén.
No llamarla pequeña había sido generosa, edén ni siquiera estaba marcada en el mapa qué usar para llegar aquí, la calle principal estaba a 800 metros de distancia y cada tienda parece a vender antigüedades o comestible, no había tiendas de ropa o al menos ningún lugar que tuviese algo que valiese la pena usar, no había ni un Mcdonals, pizza hutt taco bell... nada.
Sólo un restaurante obsoleto y algunas tiendas antiguas que vendía tonelada de caramelos.
-Te gusta?- mamá se sentó acurrucada en la mecedora cerca de su cama, su cabeza descansaba en su almohada favorita, estaba tan desgastada y descolorida que no podía decir de qué color era originalmente, pero había sobrevivido a 4 años de hospitales y quimioterapia. y contra todas las posibilidades, también ella lo hizo.
- La casa?.. si -mentí metiendo las esquinas de la sabana mientras tendía su cama- es ....bonita.
Ella sonrío y podía sentir sus ojos en mí.
- Te acostumbras, tal vez te guste lo suficiente para quedarte aquí después de que me vaya.
Presione mis labios juntos, negándome a decir algo. era una regla tácita de que nunca hablaríamos de lo que pasaría después de que ella muriera.
- Mariana - dijo ella gentilmente la mecedora crujió cuando se puso de pie, mire hacia arriba automáticamente lista para entrar en acción si ella se caía - necesitamos hablar de esto alguna vez.
Seguí mirándola por el rabillo de de mi ojo, tire de la sabana y agarre un edredón para ponerlo sobre la cama, las almohadas pronto los siguieron.
-No ahora- apreté el edredón para que ella pudiese acomodarse. sus movimientos era lento y agonizantes y aparte mi mirada no queriendo verla con tanto dolor - todavía no.
Una vez se acomodó me miró, sus ojos estaban rojos y cansados.
-Pronto - dijo ella suavemente- por favor.
Tragué saliva, pero no dije nada, la vida sin ella era indeseable y entre menos lo imaginaba, mejor.
-La enfermera vendrá en la mañana- presioné mis labios en su frente- me aseguraré de qué este lista y sepa qué hacer antes de irme al colegio.
-Porque no te quedas aquí esta noche? - dijo ella dándole palmaditas al espacio vacío- hazme compañía.
Dude.
- Necesitas descansar.
Ella rozo sus dedos fríos contra mi mejilla.
-Descansare mas contigo aquí.
La tentación de acurrucarme contra ella como lo hacía cuando era más pequeña era mucho para resistir, sobre todo cuando cada día que la dejaba me preguntaba si era la última. esta noche me dejaría mi a mí misma evadir el dolor.
- De acuerdo.
Me metí a la cama junto a ella, asegurándome que tuviese suficiente cobija antes de usar el resto para arropar mis piernas, una vez estuve segura de que ésta ya estaba caliente, envolví mis brazos a su alrededor, inhalando esa esencia familiar, incluso aunque pasarán años saliendo y entrando a hospitales, ella aun olía a manzana y fresas, Ella acaricio la parte superior de mi cabeza y cerré mis ojos antes de que se empezarán a aguar.
-Te amo - murmuré con ganas de abrazarla con fuerza, pero sabiendo que su cuerpo no podría soportarlo.
-te amo demasiado, La - dijo en voz baja- voy a estar aquí en la mañana, lo prometo.
por mucho que lo deseara, sabía que era una promesa que no podría mantener por siempre.
.*..*.*...*...*.*.*.******..*.*.*.*.*.*.
Esa noche mis pesadillas fueron implacables y llenas de vacas con ojos rojos, ríos de sangre y agua que se elevaba a mi alrededor hasta que me desperté jadeando. empujé la manta lejos de mí para secar mi sudorosa frente, temerosa de que hubiera despertado mi madre, pero ella seguía durmiendo.
A pesar de que no dormí bien, no pude tomarme libre el día siguiente. era mi primer día en la preparatoria edén, qué era un edificio de ladrillo que parecía más un granero grande que una escuela. apenas había suficientes estudiantes, como para molestarse en construir uno en primer lugar y mucho menos para que siga funcionando, matricularme había sido idea de mi madre, después de que yo había perdido mi último año por estar cuidándola, ella estaba decidida a asegurarse que me graduara.
Conduje mi coche por el estacionamiento dos minutos después que la primera campaña sonora. mamá se había enfermado por la mañana y no confiaba en la enfermera, una corpulenta mujer llamada Gimena, pudiera cuidar de ella correctamente. no es que existiera nada particularmente amenazante sobre ella, pero yo había pasado la mayor parte de estos últimos cuatro años al cuidado de mi madre y, en lo que a mi respecta, nadie más podía hacerlo bien. Casi logré quedarme en casa con ella, pero mi madre insistio en que asistiera, hasta el momento el día había sido tan difícil que estaba segura de que se pondría peor.
por lo menos no estaba sola en la caminata de la vergüenza por el estacionamiento, a medio camino hacia el edificio, me di cuenta de que un chico me seguía. él no parecía tener edad suficiente para conducir, y su cabello rubio-blanquecino era casi tan largo que tapaba sus oídos, A juzgar por su alegre expresión, no podía importarle menos que se le hubiera hecho tarde.
Se lanzo hacia adelante para llegar a la puerta antes que yo, y para mi sorpresa él la mantuvo abierta para mí. yo no podia pensar en ningún chico en mi vieja escuela que hubiera hecho eso.
- Después de usted, mademoiselle.
Mademoiselle. Me quedé mirando el suelo para evitar darle una mirada extraña, no quería ser grosera en mi primer día.
- Gracias - murmuré, dando un paso adentro para caminar más rápido. era más alto que yo, sin embargo no me pasó en ningún momento. para mí horror, en lugar de pasarme, desaceleró por lo que fuimos caminando juntos.
-¿te conozco?
oh dios ¿esperaba que le contestara? afortunadamente, él parecia a creer que no lo haria, porque no me dio la oportunidad de responder.
-yo no te conozco.
Brillante observacion Einstein.
- debería conocerte.
Justo fuera de la oficina. él se volteó, colocándose entre la entrada y yo. me tendió su mano y me miró expectante.
- Yo soy Pablo- dijo y finalmente conseguí un buen vistazo de su cara, aún siendo juvenil se veía mayor de lo que pensaba, sus facciones se endurecieron más madura de lo que esperaba- Pablo Martinez, ríete y me veré obligado a odiarte.
al no tener otra opción, me obligue a darle una pequeña sonrisa y le cogí la mano.
-Mariana Esposito - se me quedó mirando durante más tiempo de lo que era estrictamente necesario, con una sonrisa tonta en la cara. como los segundos pasaba me quedé allí cambiando incómoda de un pie al otro, y finalmente me aclare la garganta.
-Ehhh... Podrías tal vez..???
- ¿que? oh...- Pablo dejó caer mi mano y abrió la puerta, una vez más manteniéndola abierta para mí.
-después de ti Mariana Esposito- entre ubicando mi bolso más cerca. dentro de la oficina había una mujer vestida de la cabeza a los pies de color azul , con el pelo castaño liso.
-hola, soy.....
-Mariana Esposito - interrumpió Pablo ubicándose junto a mí - yo no la conozco.
la recepcionista logró suspirar y reír al mismo tiempo.
-que esta vez Pablo??
- un neumático desinflado- él sonrió- He que cambiarlo yo mismo.
ella se puso a escribir en un blog de color rosa, luego arrancó la hoja y se la entregó.
- camina.
- ¿yo? - amplió su sonrisa- sabes Romina si sigues dudando de mí, voy a comenzar a pensar que no te gustó más ¿ a la misma hora mañana?
ella se rió entre dientes y Pablo finalmente desapareció me negué a mirarlo en vez de eso mire fijamente un anuncio pegado en el mostrador, al parecer el día de la fotografía había sido hace tres semanas.
- Mariana Esposito- dijo la mujer- Romina -una vez que la puerta de la oficina cerro- Te hemos estado esperando.
ella se puso a mirar un archivo y yo me quedé parada torpemente deseando que hubiera algo que decir. no era muy habladora pero al menos podía mantener una conversación, aveces.
- tiene un bonito nombre..
ella arqueó las cejas perfectamente depiladas.
-lo tengo? me alegro de que creas eso, me gusta creerlo también. Ah, aquí vamos- sacó una hoja de papel y me la entregó- tu horario, el mapa de la escuela, no debería ser demasiado difícil encontrar los pasillos, están codificados por color y si te pierdes sólo pregunta todos somos lo suficientemente amable por aquí.
asenti con la cabeza tomando nota de mi primera clase. cálculo. genial.
- gracias.
-cuando quieras, querida.
Me volteé para seguir pero cuando mi mano tocó el pomo de la puerta ella se aclaró la garganta.
- señorita Esposito, yo sólo quería decir que lo siento, acerca de su madre, quiero decir. la conocí hace mucho tiempo, y bien lo siento mucho.
cerré los ojos y todo el mundo lo sabía, no sabía cómo pero lo hacía. mi madre dijo que su familia había vivido en edén durante generaciones y había sido una estupidez pensar que podía salirse con la mía y pasar desapercibida.
parpadeando para contener las lágrimas, le di vuelta a el pomo y me apresuré a salir de la oficina manteniendo la cabeza agachada, con la esperanza de que james no trata de hablarme otra vez.
cuando di una vuelta en la esquina, me encontré directamente con lo que parecía ser una pared. y me encontré en el suelo, el contenido de mi bolsa se derramó por todas partes. mis mejillas ardían y traté de recoger mis cosas cuando alguien murmuró una disculpa.
-¿está bien?
mire hacia arriba. el muro humano me miró y me encontré cara a cara con una chaqueta de fútbol americano, al parecer Pablo y yo no éramos los únicos en llegar tarde esta mañana.
- soy Maxi- se arrodilló a mi lado ofreciéndome una mano yo sólo tuve el tiempo suficiente para sentarme
- Mariana- le dije el me dio mis cuadernos, y yo se los arrebate empujandolos dentro de mi bolsa. dos libros de texto y cinco carpetas más tarde me levanté y sacudi mis jeans, fue entonces cuando me di cuenta de que él era lindo no sólo en edén, sino lindo, bajo las normas de new york, tambien. aún así había algo en la forma en que me miraba que me hizo querer alejarme.
Antes de que pudiera hacer precisamente eso, una linda chica rubia se puso a su lado y me miró una y otra vez, ella podría haber estado sonriendo, pero por la forma en que se apoyaba en su costado y agarraba su brazo. bien podría haber orinado sobre él, estaba claramente marcando territorio.
- quién es tu amiga Max?- dijo ella apretando su agarre.
Maxi la miró fijamente y se tomó un momento antes de poner su brazo alrededor de ella.
-uh, Mariana. ella es nueva.
su sonrisa falta creció y ella me tendió su mano.
-Mariana!, soy Eugenia. He oído hablar mucho de ti, mi padre qué es un agente de bienes raíces me dijo todo acerca de ti y tu mamá.
por lo menos ahora tenía alguien a quien culpar de la filtración de información.
-hola Eugenia- dije mordiendo la bala y tomándole la mano- es un placer conocerte.
por la forma en que me miraba parecía que me gritara que me fuera al bosque y me enterrará viva.
- es un placer conocerte también.
- cuál es tu primera clase? - dijo Maxi, estirando el cuello para mirar en mi agenda- calculó. yo ....nosotros podemos mostrarte dónde está si lo deseas.
abrir la boca para objetar, pensando que no había razón para tentar a la suerte más de lo que ya lo estaba haciendo por continuar la conversación, ahora Eugenia estaba aquí, pero antes de que pudiera decir una palabra me cojio por el codo y me guió por el pasillo. miré a Eugenia, estába a punto de pedirle disculpa por secuestrar a su novio, pero cuando vi el color rojo en sus mejillas y cómo apretaba su delicada mandíbula, las palabras murieron en la punta de mi lengua.
tal vez mi madre sobreviviría a mí después de todo.
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domingo, 19 de julio de 2015

Prologo.



-¿Como paso esta vez?
Peter se tenso con el sonido de su voz, y aparto sus ojos del cuerpo sin vida en la cama el tiempo suficiente para mirarla. Emilia estaba de pie en la puerta, su mejor amiga, su confidente, su familia en todos los sentidos, excepto por la sangre, pero incluso su presencia no ayudo a frenar su temperamento.
- Se ahogo- dijo Peter, volviéndose hacia el cuerpo-. La encontré flotando en el río esta mañana.
No oyó a Emilia moverse hacia el, pero sintió su mano en su hombro.
-¿ y todavía no sabemos....?
-No. - Su voz fue más fuerte de lo que el pretendía, y se forzó a suavizarla- No hay testigos, no hay huellas, no hay rastro de nada que indique que no salto en el río porque quería.
- Tal vez lo hizo- Dijo Emilia-. Tal vez entro en pánico. O tal vez fue un accidente.
- O tal vez alguien le hizo esto-. El se alejo, paseando por la habitación en un intento de llegar lo mas lejos del cuerpo como fuera posible-. Once chicas en ochenta años. No me digas que fue un accidente.
Ella suspiro y rozo las yemas de sus dedos a través de la pálida mejilla de la chica.
- Eramos tan cercanos a esta ¿No?
- Martina- espeto Henry -. Su nombre era Martina, y ella tenia veintitrés años. Ahora por mi culpa, ella nunca presenciara los veinticuatro.
- Ella nunca los hubiese tenido si hubiera sido la elegida.
La furia se levanto dentro de el y amenazo con rebosar, pero cuando la miro y vio compasión en sus ojos, su ira se evaporó.
- Ella debería haber pasado - dijo el firmemente- debería haber vivido. Pensé....
- Todos lo hicimos.
Peter se indio en una silla, y ella estaba a su lado en un instante, flotando su espalda con el tipo de gesto maternal que el esperaba de ella. El enredo sus dedos en su oscuro cabello, sus hombros encorvados con el peso familiar del dolor. ¿Cuanto mas de esto tenia que soportar antes de que ellos finalmente lo liberaran?
- Todavía hay tiempo.- La esperanza en la voz de Emilia le apuñalo, mas doloroso que cualquier otra cosa que hubiese sucedido esa mañana-. Aun tenemos décadas..
- He terminado.
Sus palabras resonaron el la habitación mientras ella se detuvo junto a el, su respiración de repente irregular y desigual. En los segundos que le tomo a ella responder, el consideró aceptarlo de nuevo, prometiendo que lo intentaría de nuevo, pero no pudo. Muchas ya habían muerto.
- Peter por favor- susurro ella- Quedan veinte años. No puedes haber terminado.
- No hará ninguna diferencia.
Ella se arrodillo frente a el y tiro sus manos hacia su rostro, forzándole a mirarla y ver si miedo.
- Me prometiste un siglo, y me darás un siglo, ¿entiendes?
- No voy a deje que otra muera por mi.
- Y yo no voy a dejar que desaparezcas, no así. No si tengo algo que decir al respecto.
El frunció el ceño.
-¿ Y que vas a hacer? ¿Encontrar a otra chica que este dispuesta? ¿Traer otra candidata a la mansión cada año hasta que pase? ¿Hasta que logre pasar la navidad?
- Si tengo que hacerlo-  Ella estrecho sus ojos, con una determinación irradiando de ella-  Hay una opción.
El aparto la vista.
- He dicho que no. No estamos hablando sobre esto de nuevo.
- Yo no voy a dejarte ir sin dar pelea- dijo-. Nadie mas podría sustituirte sin importar lo que diga el consejo, y te amo demasiado para dejar que te rindas. No me dejas otra opción.
- No lo harías.
Ella se quedo en silencio.
Empujando la silla a un lado, Peter se levanto, apartando su mano de la de ella.
-¿podrías hacerle eso a una niña? ¿traerla al mundo solo para forzarla a todo esto? - el señalo hacia el cuerpo en la cama-. ¿Podrías hacer eso?
- Si eso significa salvarte, entonces si.
- Ella podría morir ¿Entiendes eso?
Sus ojos brillaron, y ella se puso de pie para enfrentarse a el.
- Entiendo que si no lo hago, te perderé.
Peter se aparto de ella, luchando por mantenerse a si mismo unido.
-Eso es un gran sacrificio.
Emilia giro su cara para que le afrontara.
-No- espeto ella- No te des por vencido.
El parpadeo, sorprendido por la intensidad de su voz. Cuando abrió su boca para contestar, ella lo detuvo antes de que pudiera hablar.
- Ella podrá elegir, lo sabes tan bien como yo, pero pase lo que pase, ella no se convertirá en eso, lo prometo. - Emilia hizo un gesto hacia el cuerpo- sera joven, pero no sera tonta.
Peter se tomo un momento para pensar en algo para contestar  y, cuando lo hizo, sabía que el se aferraría a una falsa esperanza.
- El consejo nunca lo permitiría.
- Ya les he preguntado. Mientras esto caiga dentro del limite de tiempo, me han dado permiso.
El apretó sus dientes.
-¿ Se los pediste sin consultarme primero?
- Porque sabia lo que dirías - dijo-. No puedo perderte. Somos todos lo que tenemos, y sin ti.... Por favor Peter. Deja me intentarlo.
Peter cerro sus ojos. No tenían otra opción ahora, no si el consejo accedía. Trató de imaginarse como podría lucir la chica, pero cada vez que trataba de formar una imagen, el recuerdo de otro rostro entraba en su camino.
- No podría amarla.
- No tendrías que hacerlo- Emilia le dio un beso en la mejilla- Pero creo que lo harás.
- ¿Y porque lo crees?
- Porque te conozco, y se los errores que cometí antes. No los repetiré una vez mas.
El suspiro, su resolución desmoronándose mientras ella le miraba fijamente, con un silencio suplicante. Solo veinte años; el podía hacerlo hasta entonces si eso significaba no lastimarla mas de lo que ya lo hacia. Y esta vez, pensó, mirando el cuerpo en la cama una vez mas, no repetiría los mismo errores tampoco.
- Te extrañare cuando te vayas- Dijo el, y sus hombros cayeron con alivio- Pero esta sera la ultima. Si ella falla, termine.
- Esta bien- Dijo ella, apretando su mano- Gracias Peter.
El asintió, y ella lo soltó. Mientras caminaba a la puerta, ella también miro hacia la cama, y Peter se juro a si mismo que esto no volvería a suceder. Sin importar lo que sucediera, pasará o fallara, esa viviría.
- Esto no es tu culpa- Dijo el, sus palabras se desplomaron antes de que pudiera detenerse- Lo que paso.... Yo lo permití. No tienes la culpa.
Ella hizo una pausa, se enmarco en la puerta y le dio una sonrisa triste.
- Si, la tengo.
Antes de que el pudiera decir otra palabra, ella ya se había ido.
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Maratón si comentan.. de 4 capítulos 

lunes, 6 de abril de 2015


THE GODDESS TEST


Sinopsis:
Siempre han sido sólo Mariana y su madre —y su madre se está muriendo. ¿Su último deseo? Regresar a su casa de la infancia. Por lo que Lali comenzará una nueva escuela sin amigos, sin familia y con miedo a que su madre no viva más allá del otoño. Entonces conoce a Juan Pedro. Oscuro. Torturado. E hipnótico. Afirma ser Hades, dios del Inframundo —y si ella acepta su oferta, mantendrá viva a su madre, mientras Lali trata de pasar siete pruebas.
Lali asegura que él está loco —hasta que lo ve traer a una niña de entre los muertos. Ahora salvar a su madre parece locamente posible. Si ella tiene éxito, se convertirá en futura esposa de Peter, y en una diosa.
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He vuelto chicas, ustedes disculpen que no subí nada por un tiempo.. Pero se me vinieron muchas cosas, el colegio, tareas, exámenes, Trabajos... Viaje, tiempo en familia y amigo, y deje abandonado este lugar.. pero ya estoy.. y con una nueva novela... si les interesa, comenten... Subiré el Prologo cuando.. tenga por lo menos un comentario no pido mucho jajajaja.. tenga una linda noche.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Capitulo 2 "Enamorada de peter Lanzani"

Capitulo 2 "Enamorada de peter Lanzani"

El primer día no fue muy bueno, excepto al final, cuando lo sorprendí mirándome. Esa noche tuve el sentimiento de que estaba siendo observada, no pude dormir bien y, aveces, hasta pude pensar que Peter me estaba viendo por mi ventana, pero cuando iba a ver, no había nada, era solo el árbol de afuera, un gran árbol paulonia que ya me había dado sustos así antes. Después de eso, no dormi nada y seguí pensando en Peter.

Al siguiente dia, me levante muy temprano, mas temprano de lo usual. Me vi al espejo, las ojeras que tenia eran tremendas.

-Maldito Peter- me dije en mi mente, y despues reí; era obvio que el no tenia la culpa, bueno, no del todo. Me despedí de mi madre, que preparaba el almuerzo y me fui a la escuela. Ya ahí, de nuevo en la clase de literatura, estaba haciendo un trabajo y de repente voltee a verlo, me estaba mirando de nuevo, estaba casi pasmado, deje de verlo y mire hacia mi cuaderno, sonrojada como tomate; pero el no dejo de mirarme. Me estaba mirando con esos ojos, esos hermosos ojos. Pero volvi a la realidad cuando el Sr. Bauer se dirigió hacia mi diciendo: - lea el siguiente párrafo si es tan amable-


Mire hacia mi libro y busque donde tenia que leer, estábamos leyendo 'Orgullo y prejuicio'. Lei dos párrafos, los cuales no entendí, ya que estuve pensando en mirar hacia Peter, pero sabia que si miraba hacia a el, comenzaría a tartamudear y perdería la lectura.

Finalmente termine de leer y agache mi cabeza, puse mi cabello de lado, de la manera que hacia una pequeña cortina entre Peter y yo. Nada pudo ir peor hasta que el Sr. Bauer dijo:

- Ahora clase, hablen con sus compañeros de a un lado y comenten sobre el capítulo.

Yo no me moví, ni un milímetro, estaba mas que segura que el ni siquiera iba a hacer el intento de hablar conmigo. De repente sentí que algo toco mi escritorio, fue cuando vi a Peter apoyándose mirando hacia mi. Me acomode en mi asiento y busque el capitulo. 


Pasaba rápidamente las hojas al mismo tiempo que sentía su mirada.

-Entonces, crees que el prefacio refleja el final?- de nuevo fui yo quien comenzó a hablar.

-Eso creo.

Wow, dijo 'eso creo' puede decir algo que no sea 'no'. Interrumpió mis penosos pensamientos cuando me pregunto:

- Desde hace cuanto tiempo te conozco? Te me haces familiar.

- Bueno, te conocí en el cuarto grado, cuando eras nuevo.- le conteste sinceramente.

-Oh si, si.

- Mhmmmm- no supe que mas decirle.

Sentí algo en mi cuello, y me quede pasmada. Voltee hacia Peter, el estaba tan cerca de mi mirando hacia mi cuello -No es historia de vampiros-. No pude apartar mis ojos de el, y el tampoco lo hizo. Veía tantas cosas en sus ojos, eran tan profundos. En ese momento senti como si estuviera hablando con el aun sin usar nuestras voces.


-Por favor dígame que piensa 'Señor Lanzani'.

Di un pequeño salto en mi asiento de sorpresa al ver al Sr. Bauer enfrente de nosotros. Me sentía tan avergonzada ya que sabia que los compañeros esperaban la escena que Peter estaba a punto de hacer.


El lentamente miro hacia arriba y dijo - Por que?. En un tono alto.

El Sr. Bauer se veía en busca de una respuesta de Peter, y se quedo ahí esperándola. Peter se veía tan indiferente.

-Estoy esperando, Lanzani.

-No debería hacerlo.- contesto con su típico tono frio.

-Solo dime lo que la srita. Esposito te dijo.

-No.

-Peter ... - El Sr. Bauer se veia tan molesto.

-Bah, a la m*erda!.- contesto Peter aun mas furioso.

La cara del Sr. Bauer se puso rojisima y simplemente dijo:

-Ve a la oficina del director.

Peter se veia aburrido y parecía como si no esperara algo mejor, camino hacia la puerta, dejándola azotar fuertemente. El Sr. Bauer nos dijo a la clase que siguiéramos conversando. 


Después hizo dos llamadas en su celular y no pude evitar sentirme triste. Después de clase pase por la oficina y vi a Peter siendo llevado por un hombre. El estaba completamente furioso. Peter bajo las escaleras y miro hacia mi, se quedo mirandome mientras caminaba hacia su auto. Le dije adiós con mi mano. Los vi subir al auto y alejarse. Después me fui a casa. Otra tarde pensando en Peter, comenzaba a acostumbrarme, y no sabia si eso era bueno.

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Chicas eh como los capítulos son demasiado cortos, decidí publicar 2 por días espero los comenten. Sera uno en la mañana y el otro por la tarde tipo 6:00 o 7:00 de la noche. hora colombiana.

Capitulo dedicado a Aldy ana, Gracias por comentar el capitulo anterior, LO QUE FALTA PARA EL CHAPE Jaajajjajj Yo estaba igual que tu al principio.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Capitulo 1 "Enamorada de Peter Lanzani"


Capitulo 1"Enamorada de peter lanzani"

Entré como todos los días a mi clase de literatura, con el profesor Bauer. Siempre me he sentado hasta el fondo, a un lado de este chico, llamado Peter, Peter Lanzani, y ése día no fué la excepción. Nunca había sido cercana a Peter, para ser sincera nunca le había hablado antes; pero lo conocía desde hace ya mucho tiempo.



ANDREAAA HAAA VUELTOOO!!!!

Holaaa chicas!! Como están? la verdad espero que bien, nose cuantas me leen pero acabo de ver una chica comentando y me re motive- igual la chica comento hace muchas semanas jajajajaj yo apenas lo vi hoy!!, aunque sea por un comentario pero por algo se empieza no?..