Capitulo 5
Centro Comercial del Infierno
|
El único centro comercial de Peachville está repleto a
mitad del día. ¿Estas personas no tienen empleos? ¿O
vidas? La tienda tiene un suelo
de baldosa que vuelve los tacones altos en dolores de
cabeza, y la fuente sólo tiene
falsa vegetación y niños gritando.
|
|
—Te dije que te llevaría a cualquier lugar que
quisieras, ¿y eliges esto?
|
|
Lali muerde una galleta de azúcar. Todavía está nerviosa porque tomé el auto
de su abuela sin preguntarle, pero está empezando a
relajarse.
|
|
—Me encanta el centro comercial. ¿A ti no?
|
|
—Sí. Quiero
decir, tiene sus ventajas. —Una mujer con un cochecito de bebé me
pasa casi quitándome el brazo derecho. No dijo ningún
“disculpa” lo que equivale a un
pequeño sello. Me tomo un momento para sellarla bien,
luego traslado mi atención de
regreso a Lali—. Sin embargo, es viernes. ¿No quieres
intentar ir a una fiesta esta
noche en lugar de pasar el rato aquí?
|
|
Limpia unas migajas de su blusa.
|
—Lali, ¿alguna vez has estado en una fiesta?
|
|
—Sí. Quiero
decir, más o menos. —Eso quiere decir no—. Voy a fiestas de
cumpleaños y esas cosas.
|
|
—Estoy
hablando de fiestas reales. Del tipo que Maria está dando. ¿Alguna vez
vas a fiestas así?
|
|
Se encoge de hombros y sacude la cabeza como si no fuera
gran cosa.
|
|
—Oye, ¿por qué no vamos a la fiesta de Maria mañana por
la noche?
|
|
Deja de caminar y se queda mirándome, su cabeza se
inclina a un lado.
|
|
—¿Por qué? ¿Por qué quieres llevarme? ¿Y por qué estás
siendo tan amable?
|
|
Así que
entiende que esto es anormal, alguien como yo pasando el rato con
alguien como ella. Pienso mi respuesta:
|
|
—Muchas
personas en mi última escuela eran realmente superficiales. Y yo era
parte de ese grupo. —Bien, parte de eso es verdad—.
Decidí que esta vez sería
diferente. Quiero encontrar amigos que sean… reales.
|
|
Su rostro se
reduce a una sonrisa, y casi quiero tomar su barbilla. Echo otro
vistazo a su boca y decido que si no fuera por esos
dientes torcidos, en realidad podría
tener un buen atractivo.
|
|
—Entonces, ¿qué sobre la fiesta? —la animo.
|
|
Y… la sonrisa se ha ido.
|
|
—No creo que sea una buena idea. Realmente no encajo con
esas personas.
|
|
Decido dejar
el tema por ahora, pero una cosa es segura, iremos a esa maldita
fiesta.
|
|
—Oye,
¿Podemos pasar por Bergdorf1? Si vamos a estar en el centro comercial
un viernes, entonces podríamos tener algo de diversión.
|
|
Me mira con la boca abierta como si hubiera visto un
maldito murciélago.
|
|
—Estás bromeando, ¿verdad? ¿Este lugar no tiene un
Bergdorf? —Sacude la
cabeza—. ¿Qué sobre Nordstrom, o quizás un Versace? —Más
sacudidas de cabeza.
Tomo una respiración profunda y giro. Veo un local
Neiman Marcus2.
Tendrá que
funcionar—. Vayamos ahí.
|
|
—Lindo —dice
mientras caminamos hacia la tienda—. Usualmente consigo mis
cosas en Target3. Tienen linda ropa.
|
|
—Oh, Lali.
—Esta vez no puedo evitarlo. Froto su espalda y me río. Me sonríe
en respuesta con una mirada de asombro. Por una retorcida
razón, pienso en mi
madre. Esta es la forma en la que siempre he querido que
ella me
mire.
|
|
En el momento
que entro a la tienda, vuelvo a la vida. Le hago señas a un
empleado y le digo que necesito su ayuda. El sujeto
tiene un cabello oscuro peinado
hacia atrás y una chaqueta de cuero por encima de una
camisa bien planchada. Me
recuerda al actor James Dean de preparatoria.
|
|
Mientras
apilo ropa en sus pacientes brazos, sus pupilas se dilatan y adquieren
una salvaje forma de dinero. Las comisiones vuelven
locas a las personas. Apuesto que
las salas psicológicas tienen toda un ala dedicada a
rehabilitación por comisiones
pagadas.
|
|
Estoy a
punto de hablar cuando veo a Lali observando un vestido rojo
brillante. Puede ser algo fea, pero ese vestido
convertiría a cualquiera en una estrella
de rock.
|
|
—Toma el
vestido —grito a través de la tienda—. Yo invito. —Toma el vestido
del perchero y lo sostiene contra ella. Sobre mi hombro,
el encargado sosteniendo mi
ropa resopla—. ¿Qué? —le pregunto.
|
|
—No, nada —dice con una risa.
|
|
Me río también, pero de forma diferente.
|
|
—No, en serio. ¿Qué es tan gracioso?
|
|
El sujeto
piensa que compartimos la misma broma, así que abre su enorme boca
y dice:
|
—¿Y?
|
|
—Y ya sabes,
ella no es una de esas. —Se da cuenta que ya no me estoy riendo—.
No quise decir…
|
|
—Sé lo que
quisiste decir. Acabas de decirlo. —Tomo la ropa de sus brazos y la
lanzo—. Cambié de opinión. No necesito esta maldita ropa
de marca. —Su mandíbula
cae, y tengo la urgencia de cerrarla con mi puño. Soy la
única persona a la que se le
permite juzgar. Tiene suerte que su gran bocota no lo
haga ganar un sello.
|
|
Me dirijo
hacia lali , y justo cuando estamos por irnos, el sujeto decide que no
va a dejarme avergonzarlo.
|
|
—No es mi
culpa que tu novia sea un desastre. —Giro bruscamente mi cabeza
hacia Lali. Sus ojos ya tienen esa apariencia
vidriosa.
|
|
Oh,
no, no lo hiciste. Oh, sí, lo hizo. Un sello para ti, saliendo. Su alma se ilumina, y,
¡ah, qué tal!, mira cuántos sellos tiene este tipo. Él
está sacando de mí pura maldad por
diversión en las horas extras de trabajo.
|
|
Al ver los
diferentes y coloridos sellos de mis compañeros coleccionistas entre
los negros más pequeños, es prueba suficiente de que el
Jefe estuvo explorando en
Peachville por un tiempo, buscando algo grande. Me
pregunto por qué no lo sabía.
|
|
Inclinándome
hacia atrás, sonrío ampliamente. Sellar esta alma va a ser muy
divertido. Lanzo un sello hasta donde se encuentra y
disfruto con el sonido
chisporroteante que hace cuando se adhiere a su luz. Él
probablemente está a uno o
dos sellos de ser coleccionado. De verdad espero tener
el placer de traer a este.
Seguirá viviendo después de ser coleccionado, por supuesto,
pero tan pronto como
muera, se encontrará con su alma en un pequeño lugar
feliz llamado infierno.
|
|
—Ven, Lali. Vámonos. —Me sigue afuera pero no dice
nada.
|
|
Me siento en
una banca cerca de la fuente y le indico que se siente a mi lado. El
tipo estaba un poco fuera de tono y de lugar. Quiero
decir, Lali definitivamente no
es del tipo para mirar, pero ¿quién dice que no lo será
cuando crezca y salga de su
caparazón? O encuentre el corte de cabello correcto. O
contrate a un ortodontista y
consiga una operación láser en los ojos, se ponga en
forma y gane un poco de
confianza. Lo he visto suceder. Tontas de escuelas
secundarias mutar en lindas
universitarias.
|
|
—Sí. No es gran cosa. —Actúa como si estuviera
observando a los niños jugar, e
incluso mantiene una media sonrisa. Estoy sorprendido de
cuán bien está manejando
todo el asunto. Muchas chicas se romperían con algo como
esto.
|
|
—¿Sabes que
deberíamos hacer? —Mi cuerpo se carga con energía—. Algo loco.
Tengo una idea. —Tomo su mano, y nos movemos a la salida
más cercana por donde
aparcamos—. ¿Ves ese kiosco justo allí? —Asiente—.
Tomemos algo.
|
|
Sus cejas se fruncen.
|
|
—¿Cómo robar?
|
|
—Robar es una
palabra fea, Lali. Lo que estamos haciendo es soltarnos. Algo
que deberías hacer más a menudo. —Tomo su cabeza en mis
manos y la giro de
regreso al kiosco—. Verás, cuando vives la vida, quiero
decir, realmente vivirla, no te
importa lo que nadie diga sobre ti porque repentinamente
estás completamente viva.
—Me mira, paralizada—. Hazlo, Lali. Sólo inténtalo.
Si lo odias, podemos regresar
lo que sea que tomes. Nadie sabrá la diferencia.
|
|
Me da una
sonrisa retorcida, y muerdo mi labio inferior para evitar soltar una
risa. Podría acostumbrarme a tener una compañera de
crimen corrupta.
|
|
Estoy listo
para aconsejarla sobre cómo acercarse al kiosco, pero se aleja antes
que pueda hacerlo. Se mueve hacia el puesto de
chucherías, sigilosa como un leopardo
a pesar de su ligera cojera.
|
|
Mientras se
acerca a su destino, deslizo mi mano dentro de mi bolsillo y
distraídamente aprieto y suelto mi centavo de la suerte.
|
|
Como una
profesional, Lali observa al hombre que maneja el puesto,
determina sus coordenadas, y estima cuando tiempo tiene.
|
|
Luego está hecho.
|
|
Con una sutil
barrida de su pequeña mano, mete algo en su bolsillo y hace su
camino de regreso. Presiona sus labios juntos, y sus
ojos se vuelven enormes. Está
luchando por no reírse, y yo también.
|
|
Mientras nos
dirigimos a la salida, me giro y veo que el hombre nos está
mirando. Toma un paso hacia adelante y se detiene. Mierda, lo sabe. No
la vio en el
acto, así que no está seguro de qué hacer. Si la acusa y
está equivocado, le costará su
|
|
Lali y yo salimos a través de las puertas dobles de
cristal, y estalla en risas.
|
|
—Santa
mierda —dice—. ¡Eso fue loco! —Saca la horquilla robada de su bolsillo
y me la enseña. Levanto mi mano abierta sobre mi cabeza,
e intenta saltar para darme
cinco. También es muy bajita, y me hace reírme el doble.
La escena es tan ridícula.
|
|
—¿Ahora qué? —digo.
|
|
Algo del entusiasmo en su rostro decae.
|
|
—Realmente
debería ir a casa. Mi abuela se preguntará dónde estoy. Y oh,
hombre. Su auto. Tenemos que irnos.
|
|
—Vamos, estamos de suerte —ruego—. Hagamos algo más.
|
|
Envuelve sus brazos a su alrededor.
|
|
—No, de
verdad necesito irme. Nunca antes me he saltado la escuela, y
definitivamente nunca he robado nada. Especialmente no
el auto de mi abuela.
|
|
—Como dije, no robamos su auto. Lo tomamos prestado.
|
|
—Sí, Peter.
Pasar el rato contigo ha sido tan divertido. —Coloca las manos en
sus caderas, una señal de que no debería empujar mi
suerte—. Pero necesito irme a
casa ahora.
|
|
—Está bien,
vayamos a casa. Llaves. —Me lanza las llaves, y de alguna manera
atrapo su desastroso tiro.
|
|
La dejo
caminar delante de mí mientras pienso qué voy a hacer. No estoy seguro
por qué estoy dudando. No hay tiempo para dudar. Diez
días. Eso es todo lo que tengo.
|
|
La miro
fijamente hasta que una luz brillante envuelve su pequeña figura. Es tan
brillante, tan irresistiblemente brillante. La señalo
con mi dedo y libero un sello. Se
pega a su alma y se queda allí.
|
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
Holaa!!! Chicas peter es un bobo ¬¬ Ocea lali es un dulce de leche con el y el la quiere llevar mm para abajo no no no !! Asio no es la cosa -.- JAJAJAJ Espero tenga un buen comienzo de semana...
Besos!!
Andrea

No hay comentarios.:
Publicar un comentario