Está a medio camino entre el sueño y la
conciencia. Cada pocos segundos, ella libera
esos pequeños bufidos-ronquidos. ¿Cómo alguien puede ser
cruel con esta niña? Es
como una pelea con una ardilla.
|
|
Sus mejillas
ya no mantienen su sombra escarlata, y en la oscuridad, su rostro
casi parece bonito. Es injusto que las personas como
Maria nacen con buena
apariencia, mientras que las Lali del mundo gastan
sus vida siendo las come
restos.
|
|
Por un
segundo, me permito imaginar la cara de Maria si Lali se volviera
hermosa. El pensamiento es satisfactorio.
|
|
Lali es
buena e inteligente y debería saber lo que es tener verdadera y
absoluta confianza. No solo de la clase que tiene dentro
de su caridad, o incluso la
parte que desplego esta noche, pensando que era
prometedor, sino la del tipo que las
personas se fijan cuando caminas. El Jefe se ha centrado
en ella, y nada va a detener
esa orden del día. Pero una vez que haya coleccionado su
alma, su cuerpo y mente
estarán en la tierra por el resto de su vida.
|
|
¿No merece ella lo mejor mientras viva?
|
|
Se siente
como que estoy convenciéndome a mí mismo para usar el contrato de
alma. Pero no puedo decidir si es para hacer esto fácil
para mí o lo mejor para ella. No
lo sé.
|
|
Lali hace
otro bufido-ronquido, y miro hacia ella. Su labio inferior cuelga, y
está respirando largo y profundo. Estoy seguro de que ya
pasó de estar casi dormida a
caer totalmente rendida.
|
|
Cuando miro
de vuelta a la carretera, siento a alguien parado en medio de la
calle. ¡Mierda! Mis músculos se aprietan, y tiro del volante para evitar
dejar un muerto
a mi paso.
|
|
Lali se
pone en posición vertical, sus manos se extienden. Hago la cosa donde
tiro mi brazo encima de su pecho como mi mamá lo hacía.
Elizabeth Taylor chirrea un
alto.
|
|
—¡Que! —grita Lali—. ¿Qué pasa?
|
|
Giro mi
cabeza viendo hacia todos lados y busco por la persona en la calle, pero
ahí no hay nadie. Mi corazón late muy rápido, es
doloroso. Estoy suponiendo que
Lali , también, porque está respirando duro.
|
|
—¿Viste algo? — pregunta ella cuando no digo nada.
|
|
Corro mis manos a través de mi cabello y exhalo entre
los labios apretados.
|
|
—No. Creí haber visto un ciervo, pero no era nada, solo
estoy cansado.
|
|
Lali me estudio por un largo tiempo, luego se volvió
hacia atrás a la carretera.
|
|
—Estaré despierta contigo.
|
|
—Genial —digo—. Gracias.
|
|
Ella alcanza la radio.
|
|
—¿Música?
—asiento, y ella pasa a través los canales hasta que encontró una
canción de System of a Down—. ¿Te gustan esta clase de
cosas, verdad?
|
|
—Sí, eso funcionara.
|
|
Lali y
yo no hablamos por el resto del camino, lo cual estaba bien conmigo.
Estoy muy ocupado teniendo conversaciones dentro de mi
cabeza. Sé lo que sentí en la
calle. Solo no sé a quién sentí. El coleccionista vigilándome
está muy cerca mi trasero.
No había razón para que de pronto saltara en frente de
mi auto además de querer
meterse conmigo. ¿Se dio cuenta de lo que habría
sucedido? ¿Qué si hubiera perdido el
control del auto? Puedo ser inmortal, pero aun puedo
sentir dolor físico. ¿Y que hay
sobre Lali? ¿Él se daría cuenta que lastimándola
podría significar la guerra en la
Tierra?
|
|
La parte que
más me molesta no es cuál de los otros cinco coleccionistas está
viendo, sino que lo que esté buscando. Debe saber acerca
de la asignación. Y tal vez
sabe sobre el contrato del alma, también, y está
esperando para ver si lo usare. ¿Pero
por qué mientras tanto quiere joderme?
|
|
Cuando me
detengo en frente de la casa de Lali, ella estaba durmiendo de
nuevo. Demasiado mantenerse despierta. La codeo unas
pocas veces, y ella abre los
ojos y limpia la baba de su boca.
|
|
Lindo.
|
|
—¿Vas a estar bien? —pregunto.
|
|
—Por supuesto. ¿Por qué no lo estaría?
|
|
Por supuesto.
|
|
Sonrió, y
ella se desliza fuera de su asiento, un poco inestable en sus pies. Esta
cerca de cerrar la puerta pero se detiene.
|
|
—¿Hey, Peter?
|
|
—¿Qué pasa?
|
|
—Gracias por llevarme a la fiesta.
|
|
—¿De verdad?
|
|
—Sip. Es
solo… que nadie nunca antes me había preguntado si quería ir. Y la
primera mitad fue de alguna forma divertida. —Ella pone
el pulgar y el meñique e
imita beber. Consigo una carcajada antes de que ella
continúe–. Sé que las cosas no
fueron geniales, pero es lindo ser parte de la
diversión. Me hizo sentir como que estoy
viviendo. ¿Eso tiene sentido?
|
|
Mi cuerpo
entero parece engarrotarse. No puedo creer que después de que todos
se burlaran de ella esta noche, este agradecida por
la experiencia. Al principio, Lali
me llamo la atención por ser tan joven. Quizá es su
ingenuidad, o el hecho de que ella
esta rebosante de torpeza. Pero mientras veo su mano
trazar ligeros círculos encima
de su cadera —una pequeña curva en su cuerpo que no
había notado antes— me
percato de que Lali sería atractiva para la persona
correcta. En la manera que ella
ve el mundo. Como ella vivió unas cien vidas antes que
esta, y ahora lo tiene todo
planeado. Cuando en realidad, es una chica de diecisiete
años.
|
|
A Lali Esposito le había sucedido algo horrible. Vio como sus padres se
quemaban vivos. Cualquiera diría que ella tiene el
derecho de estar enojada. De ser
imprudente. De tejer una cadena de pecados, cada uno
peor que el anterior. Y todavía,
de algún modo logra tener esta… esta inocencia.
|
|
Ella tenía todas las razones para ser como yo.
|
|
Pero no lo es.
|
|
Por un
pequeño momento, envidie su vida. No puedo dejar de preguntarme
como serían diferentes las cosas si hubiera vivido de la
manera que ella lo hace. Es un
pensamiento que normalmente nunca me permitiría rondar.
Pero con ella, no puedo
dejar de preguntármelo.
|
|
No puedo
pensar en las palabras adecuadas para decirle lo afortunada que es. O
como, ahora que lo pienso, ese vestido no se ve tan mal
en ella. Así que solo dije:
|
|
—Buenas noches, Lali.
|
|
Sonrió, y asumió el control de su rostro entero.
|
—Buenas noches.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario